Con la consolidación de sus leasings aproximándose al billón de dólares, Apple no tiene planes de ralentizar el desarrollo de su segmento de retail, las exitosas Apple Stores, por lo que en el año fiscal 2007 invertirá más de 350 millones de dólares, aproximadamente un 80% más que el pasado año, cuando gastó 200 millones de dólares en abrir 41 tiendas, incluyendo 10 de ellas en Reino Unido, Japón y Canadá.
Desde el 2001 Apple ha gastado unos 730 millones de dólares en su estrategia de retail, incluyendo las 8 tiendas “buque insignia” que opern también como vehículos para el marketing de la compañía, eventos corporativos y conocimiento de marca.
El segmento de retail de Apple, la cadena más rápida en alcanzar 1 billón de dólares de ventas, ha seguido teniendo un fenomenal crecimiento durante el año fiscal 2006, con un incremento neto en ventas del 43% respecto al año anterior , incluyendo unas ventas de ordenadores de unas 900.000 unidades.
Con una media de 142 tiendas abiertas durante el año fiscal 2006, los ingresos medios también se incrementaron hasta 23′6 millones de dólares frente a los 22′4 del anterior ejercicio fiscal, según la compañía debido a las “fuertes ventas de Macintosh portátiles y sobremesa (gracias a los Mac con Intel), iPods (gracias al nuevo iPod vídeo y el Nano) y otros productos y servicios relacionados con la música”.
El tráfico hacia las tiendas también ha generado un incremento de empleados de más del 57%, incrementando en el año fiscal 2006 el staff de las mismas en 2.114 personas, lo que lo sitúa en 5.787 empleados, más de la cuarta parte del total de empleados, que se estimaba a 30 de septiembre de 2006 en 17.787 empleados “full time” y 2.399 adicionales a tiempo parcial o temporales”.
(Información obtenida de AppleInsider)
Unos resultados espectaculares que, por otra parte, cabe esperar de una compañía que, pese a los años oscuros de la decada de 1990, fue a principios de los ‘80 la compañía mas joven en alcanzar la lista Fortune 500. Parece que los años de Jobs en el exilio le han aportado una gran habilidad para ver por donde ir y cómo hacerlo, además de haberle suavizado el carácter.
Aunque “his Steveness” sigue siendo considerado un CEO de temperamento impredecible, parece que no se repetirá lo que una vez dijo Guy Kawasaki de él: “Trabajar con él fue la más grande experiencia de mi vida que no querría repetir”.