¿Y ahora qué Luis del Pino?

31 Octubre, 2007 2 Comentarios »

Pues ahora nada. Se te acabó.

El punto final del cretino que ha tenido sus minutos de fama a costa de intentar desprestigiar todo el sistema de justicia en España acaba con un último rebuzno:

“El tribunal ha comprado toda la versión oficial de los atentados, prueba a prueba”

El investigador/abogado/acusación/fiscal/juez/perito/etc remata la derrota con otro exabrupto. “El tribunal ha comprado toda la versión oficial”

No, el tribunal no ha valorado con la sana crítica la prueba practicada. No, el tribunal “ha comprado toda la versión oficial”.

Estos días estoy ocupado en exceso y no he tenido apenas tiempo para escribir aquí unas líneas, y hoy realmente tampoco me voy a extender mucho ni voy a opinar sobre la sentencia, solo voy a excusarme:

Un atento lector me ha enviado un correo electrónico en el que me dice que le gusta lo que escribo y como lo escribo ¡¡!! Me alegro.

Sin embargo este amable lector a continuación me afea el que en mi último comentario hubiera llamado bufón y payaso a Luis del Pino. Me dice que tengo razón pero que no se deben usar esas formas.

Cuando leí el correo electrónico no tuve más remedio que darle la razón internamente.

Por eso esta vez no voy a llamar payaso ni bufón a Luis del Pino, aunque lo piense. Solamente voy a hacer un comentario que me corroe por dentro.

Luis del Pino es un aficionado. Un niño jugando con temas serios y creyendo que puede hablar de lo que desconoce. Luis ha querido ser experto en derecho penal y así le ha ido. Y como Luis no es un profesional (ni tan siquiera ha estudiado Derecho) no entiende que en cualquier juicio existen dos posiciones totalmente contrapuestas y que lo más normal del mundo es que en unas ocasiones nos den la razón y en otras no.

Concretamente el éxito de un abogado suele ser un 50%. Y a lo largo de la vida profesional suele tenderse justamente a esa cifra.

Cuando no se le da a uno la razón en un pleito no es porque el juez sea un incompetente, o por el juez esté comprado, o por cualquier otro argumento modelo Luis del Pino. No.

Solamente los malos perdedores reaccionan como Luis del Pino. La mayor parte de los profesionales entienden perfectamente que el juez puede ver las cosas desde otro punto de vista, puede realizar un enfoque jurídico distinto, o puede ser simplemente porque la postura que defendemos no es correcta.

Harina de otro costal evidentemente es Luis del Pino. Luis del Pino es un mal perdedor, pero claro, eso es porque ni tan siquiera llega a mal profesional. Luis del Pino es un aficionado jugando a ser algo serio. Y eso señores es ser un imprudente, un osado y un ignorante.

Juicio del 11 de Marzo.

10 Octubre, 2007 3 Comentarios »

Si les soy sincero no es este un tema que me guste demasiado. El derecho penal en si mismo no es una de mis debilidades, pero vamos a hablar del tema.

Se acerca, o eso se intuye por la lógica y por el transcurso del tiempo la publicación de la Sentencia.

Me causa especial sonrojo encontrar día sí y día también comentarios encendidos y enconados en los que se afirma sin rubor “el juicio no ha servido para saber…”

Lo lamentable es encontrar esta afirmación en supuestos profesionales jurídicos, por ejemplo Emilio Campmany, registrador de la propiedad, al que parece que su partidismo y militancia en GEES ha nublado el juicio técnico del derecho.

Un señor como este, registrador de la propiedad, debería saber que un juicio no está para saber o no saber, está para que dos partes expongan su opinión, y para que una tercera, el tribunal, decida una solución. Ahora bien, este señor ya se arroga la posición de Juez.

Entre otras cosas el sistema funciona así justamente por la dificultad para llegar a un acuerdo que encierra prácticamente cualquier tema que acaba en los tribunales.

Y funciona así para evitar tener que sacar el garrote y remacharlo en la cabeza del contrario a modo de forma definitiva de argumentación. Justamente por ello nos dotamos de un sistema de resolución de conflictos mediante el que a través de un procedimiento reglado argumentamos civilizadamente, sin necesidad de gritar como verduleros más que la otra persona, véase programas de televisión, y en el que se cede la última decisión a un tercero, un tribunal.

Que un profesional jurídico caiga tan bajo es triste. Yo mismamente puedo pensar que en algunos juicios en los que no me han dado la razón en mis tesis, pese a todo, tengo razón. Lo puedo pensar intelectualmente, pero lógicamente también me doy cuenta que existe una opinión diametralmente opuesta a la mía, y que casualidades de la vida, también piensa que tiene razón. Por eso se debe dejar en manos de un tercero, un tribunal, la decisión.

Como les digo se puede estar de acuerdo con una Sentencia o no, pero venir llorando previamente que el “juicio no ha servido para saber” es triste cuando viene de un profesional jurídico con la preparación que se le supone a un registrador de la propiedad.

Harina de otro costal es cuando las tonterías vienen de un individuo que juega a policía, fiscal, defensa y acusación, como por ejemplo Luis de Pino, entonces el tema no es tan grave, y si se lo toman en su justa perspectiva es hasta gracioso. Es lo que tienen los bufones y payasos de circo, que sirven para reírse de ellos.