¿Y ahora qué Luis del Pino?
Pues ahora nada. Se te acabó.
El punto final del cretino que ha tenido sus minutos de fama a costa de intentar desprestigiar todo el sistema de justicia en España acaba con un último rebuzno:
“El tribunal ha comprado toda la versión oficial de los atentados, prueba a prueba”
El investigador/abogado/acusación/fiscal/juez/perito/etc remata la derrota con otro exabrupto. “El tribunal ha comprado toda la versión oficial”
No, el tribunal no ha valorado con la sana crítica la prueba practicada. No, el tribunal “ha comprado toda la versión oficial”.
Estos días estoy ocupado en exceso y no he tenido apenas tiempo para escribir aquí unas líneas, y hoy realmente tampoco me voy a extender mucho ni voy a opinar sobre la sentencia, solo voy a excusarme:
Un atento lector me ha enviado un correo electrónico en el que me dice que le gusta lo que escribo y como lo escribo ¡¡!! Me alegro.
Sin embargo este amable lector a continuación me afea el que en mi último comentario hubiera llamado bufón y payaso a Luis del Pino. Me dice que tengo razón pero que no se deben usar esas formas.
Cuando leí el correo electrónico no tuve más remedio que darle la razón internamente.
Por eso esta vez no voy a llamar payaso ni bufón a Luis del Pino, aunque lo piense. Solamente voy a hacer un comentario que me corroe por dentro.
Luis del Pino es un aficionado. Un niño jugando con temas serios y creyendo que puede hablar de lo que desconoce. Luis ha querido ser experto en derecho penal y así le ha ido. Y como Luis no es un profesional (ni tan siquiera ha estudiado Derecho) no entiende que en cualquier juicio existen dos posiciones totalmente contrapuestas y que lo más normal del mundo es que en unas ocasiones nos den la razón y en otras no.
Concretamente el éxito de un abogado suele ser un 50%. Y a lo largo de la vida profesional suele tenderse justamente a esa cifra.
Cuando no se le da a uno la razón en un pleito no es porque el juez sea un incompetente, o por el juez esté comprado, o por cualquier otro argumento modelo Luis del Pino. No.
Solamente los malos perdedores reaccionan como Luis del Pino. La mayor parte de los profesionales entienden perfectamente que el juez puede ver las cosas desde otro punto de vista, puede realizar un enfoque jurídico distinto, o puede ser simplemente porque la postura que defendemos no es correcta.
Harina de otro costal evidentemente es Luis del Pino. Luis del Pino es un mal perdedor, pero claro, eso es porque ni tan siquiera llega a mal profesional. Luis del Pino es un aficionado jugando a ser algo serio. Y eso señores es ser un imprudente, un osado y un ignorante.