Se acabó el verano, Pericos
Publicado el Septiembre 14th, 2007, por AlfHola de nuevo, perdona que no haya escrito antes, pero la vida a veces nos mueve como si el aire mueve las bolsas de plástico, de aquí para allá, sin que podamos hacer nada por evitarlo. A veces intentamos sujetarnos a un coche o a un cubo de basura, pero tarde o temprano sus ganas de jugar con nosotros nos arrancan inexorablemente y proseguimos nuestro viaje, con la indolencia del que se sabe condenado, y ahorrando fuerzas para cuando se cansen de nosotros.
Bueno, en mi caso ha sido casi una jugada de oca a oca, de lunes a viernes, y como siempre, acabo confiando que la semana que viene será diferente, pero ¿qué sentido tiene construir esperanzas si no tenemos ningún poder sobre su consecución? Creo que lo mejor es aceptar lo que venga y disfrutarlo porque es lo que tenemos, y liberarnos de la frustración y el resentimiento por no poder hacer lo que queríamos. Tal vez ése sea un buen camino a la felicidad. Ya te contaré cuando vea qué tal me va en esta postura de aceptar los hechos y hacerlos mios.
Pero quería contarte algo que el otro día no hice, y que he mantenido en mi cabeza todos estos días, porque creo que también es importante. Es continuación de mi anterior mensaje (De nacimientos y muertes. o de cómo todo acaba en el mismo punto), porque complementa lo que allí te decía.
Hace poco estábamos en un bar con unos amigos (unos que tú no conoces) y salió el tema de la muerte de Pavarotti, la muerte de los buenos, las canciones tipo Only the good die young (ya sabes, es obligado referirse a Queen
, Iron Maiden
o a Billy Joel
), el sentido de la vida, etc. Pero en el caso de Pavarotti yo lo tenía (y lo tengo) clarísimo.
Pavarotti se murió porque había acabado su misión en la tierra. Como los ruiseñores, ya no podía cantar (al menos como a él le gustaba) y por lo tanto su desmesurada humanidad estaba de más en esta tierra. Déjame que te cuente la última vez que vi actuar a Pavarotti: fue en un programa de Conan O’Brien, a través del satélite, donde ya sabes que llevan estrellas para amenizar la velada.
Una vez leí que es porque los “representantes” prefieren que las estrellas vayan a un solo programa que tenga mucha audiencia y así se quitan la promoción de un plumazo. Es como ver a Brian Adams en el programa de Buenafuente. Alguien debería explicarles a los representantes qué es eso de la atención selectiva, y que si estás a setas (humor) estás a setas, y no a rolex (música) -es un viejo chiste, si no lo conoces cuando nos veamos te lo cuento. Tampoco me malinterpretes, no es que Buenafuente no tenga derecho a llevar a Brian Adams o a Pavarotti a su programa, ¡faltaría más! Son los Brian Adams de turno los que no deberían aceptar que les metan como parte de un chicle que se mastica y se olvida, porque se supone que su fin en “más alto” o en todo caso no coincide con el del programa en el que les meten, por muchos millones que tengan de audiencia. Seguro que su impacto en la promoción y venta del disco es realmente ínfimo. Pero como siempre, me voy por las ramas.
El caso es que Conan anuncia que esa noche tienen nada más y nada menos que a Pavarotti para cantar en el programa (ya sabes cómo se ponen los norteamericanos con la “cultura” y si tiene el pedigree de la europea no digamos - le anunciaron como si fuera el último trofeo que había cazado el tupé de O’Brien). Total, que sale Pavarotti, que por supuesto no intercambió ni una palabra con el presentador ni con el público, acompañado al piano y canta una de esas canciones clásicas de “repertorio”.
No exagero si te digo que las únicas notas que dió en su sitio fueron las que se encontraba de camino al siguiente desafine. Bueno, vale, exagero. Pero hasta yo, que tengo orejas en vez de oídos, notaba cómo se iba por arriba y por abajo. Dramático. Patético. Aunque a los americanos (que ven el programa de Conan) les da igual porque sólo ven el nombre y la persona. Lo consumen y lo olvidan. Pero Pavarotti… ¿qué hacías en ese programa, Pavarotti? ¿Arrastrarte por los platós de TV, pasada la medianoche, para malvender tu fama, tu icono? Es muy probable que el divo pensara lo mismo, pero los contratos son los contratos. Es posible que no calentara la voz como si se tratara de una cita “seria”, o que estuviera resfriado. Pero el caso es que esa actuación, que tuve la desgracia de ver, dejaba muy claro que si Pavarotti seguía vivo acabaría destrozando su imagen, incapaz de renunciar a la fama. Así que, toma frase tremenda, era mejor que se muriera. Por él y por los que le admiramos.
Así que ya ves, realmente creo que su papel entre nosotros estaba finito y quién quiera que ordene las fichas de salida decidió que le nominaba y expulsaba de la casa.
No sé si eres degustador de ópera, pero como decían en Pretty Woman, no deja a nadie indiferente, la primera vez que la oyes/ves o te encanta o la odias. Si tienes sensibilidad musical lo más probable es que la aprecies como una forma sublime de belleza (no es por nada, pero es mi caso -salvo con Wagner, que tiene la virtud de recordarme todas las cosas que tengo pendientes de hacer). Y si no crees el efecto (la belleza) que la ópera puede tener en los corazones de gente acostumbrada a consumir música y olvidarla, mira el vídeo de la presentación del a la postre ganador de Britain’s got talent (ya está sobado, pero no deja de ser un momento televisivo inolvidable. Y la reacción del jurado ante la belleza también es digna de estudiarse en los colegios) el galés Paul Potts cantando Nessum Dorma, de Turandot (aquí te pongo la versión de Pavarotti
).
He estado buscando en la tienda de iTunes alguna canción para despedir el verano, como la versión de Summertime que hizo Angelique Kidjo (aquí la tienes por Billie Holliday
), la mejor que he escuchado desde que Gerswin la compuso para el musical Porgy & Bess
, y también he mirado a ver si estaba la antigua See you in September, de los Tempos (yo la tengo en la banda sonora de American Grafitti y aquí te la pongo en versión de The Happenings
), pero tampoco. Lo cierto es que me resisto a poner como recomendación In the summertime
, porque mi relación amor/odio de una canción tan trillada me parece que rebaja el nivel de nuestra relación ;-).
Así que al final me he decidido por rescatar a los Pericos, un grupo argentino del cual llevo queriendo hablarte desde hace mucho, y en invierno me digo, lo dejo para el verano, y el verano… se me olvida. Pero hoy es su día. Y además, aunque no hable de Septiembre, sí habla de esos sueños húmedos que tenemos en el verano, con tanto calor y tanta piel a la vista, “das cadeiras bamboleanchis” (como decían Les Luthiers
) y tanta sensualidad supurando. Es de un disco ya antiguo (Big Yuyo -1993) pero sigue transmitiendo la frescura y la alegría que todos queremos para nuestro verano (ese que ya es historia), y los Pericos son un grupo que merece la pena conocer y seguir. Espero que te guste
Bueno colega, espero que estés bien y no haberte aburrido mucho con mis chácharas. Me temo que ya no nos leeremos hasta el lunes, así que te deseo un magnífico fin de semana -y ¡vigila lo que escuchas, puede hacerte daño!
Los Pericos es una popular banda de rock y reggae argentina fundada por Alejandro Zárate en 1986, Fue una de las primeras en introducir el reggae en la música argentina. En 2006 había superado los dos millones y medio de discos vendidos y alcanzado casi 2000 presentaciones en vivo . Fueron nombrados embajadores del reggae por Jamaica.
En 1994 se presentaron en el estadio de Vélez Sarsfield, ante 50.000 personas, en un recital conjunto con UB40 y Paralamas.
En 1997, hicieron un recital gratituito para celebrar los diez años de la banda. El 28 de diciembre, más de 120.000 personas estuvieron presentes en Figueroa Alcorta y La Pampa para dicho festejo.
En marzo de 2004, El Bahiano, su primera voz, se separó de la banda, para iniciar una carrera como solista. Los Pericos ampliaron entonces su clasico sonido reggae y expandieron sus fronteras musicales con su disco “7″, logrando gran aceptación por parte de la prensa.
Participaron en los festivales más importante de América Latina (Quilmes Rock, Buenos Aires, Vive latino, México) y realizaron giras por todo el continente americano pasando por Canadá, Estados Unidos, México, El Salvador, Chile, Puerto Rico, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Uruguay,Guatemala y toda la Argentina.
Al finalizar 2006 Los Pericos se preparan para festejar los 20 años de Pericos durante el año 2007.
Tomado de la Wikipedia




