Ya sabes que no soy dado a reflejar música en español, básicamente porque no se cruza en mi camino, y mayor parte de la que escucho me parecen productos a medio cocer, donde las letras no están pulidas y bruñidas, que encajan a golpes con la melodía y en los que la música suena mecánica, como si nadie se hubiera parado a pensar “¿podríamos hacerlo de otra manera?” “¿podríamos arreglarlo de forma que sorprendiéramos al oyente?”.
Con respecto a los primeros fallos que menciono poco se puede hacer, falta de cultura, o falta de ganas o simplemente ausencia de dotes para escribir, para repensar una frase y que diga lo mismo pero mejor, o con menos palabras, o con mejor sonoridad. Normalmente para eso hace falta leer, leer mucho y leer cosas que le inspiren a uno (no valen diarios deportivos, ni revistas de cuché). Aunque uno no tenga dotes, si trabaja el tiempo suficiente sobre una buena idea (nótese el adjetivo), puede llegar a hacer una buena letra. y si uno la trabaja bien, lo normal es que acabe encontrando cómo cantarla sin que parezca que una no tiene nada que ver con otra.
Pero uno de los grandes fallos que suelo encontrar en la música que escucho en las radios comerciales, es que en general, el/los cantantes no son conscientes de lo que pueden y no pueden hacer con su voz. Y por eso salen churros como canciones y viceversa. Que yo sepa nadie ha alabado nunca la voz de Dylan o de Iggy Pop o de Leonard Cohen, y han hecho canciones que llevan escuchándose décadas y nadie ha conseguido desbancarlas. Así que no se trata de que todos canten ópera (o tengan una gran voz -véase Rosa [de España]), se trata de conocer lo que puedes hacer con tu voz y hacerte las canciones a tu medida, sin pretender lo que no eres. Y eso ya es más difícil, porque requiere una humildad que no está entre los valores que se potencian como válidos. Y menos todavía en aspirantes a estrellas.
Tampoco ayuda que en iTunes los discos que me interesan tardan en aparecer decenios, y ya me he olvidado de ellos (no me preguntes por qué va todo tan lento después de estos años), como por ejemplo el excelente, interesante, atractivo y cautivador primer disco de Ximena Sariñana, Mediocre. Ximena no tiene una gran voz, y no cabe duda que le queda mucho por aprender, madurar, desarrollar en su estilo. Pero ha hecho un disco que le va como un guante a su voz frágil y profunda, con una concepción moderna de la música (aunque la portada del disco no pueda ser más retro) creando una obra vibrante, que sorprende e ilusiona a cada canción. Muy recomendable, una futura gran estrella -tiene 22 años- de la música mexicana (si no se dispersa entre cine, música, etc.). Te dejo también su web por si quieres conocer más sobre ella: www.ximenamusic.com.
Por todo esto, cuando escucho una buena canción en español, suelo apuntármela porque, oye, al fin y al cabo no todo el mundo tiene mis tragaderas, y de vez en cuando hay que aflojar un poco y abandonar la cruzada por la educación auditiva del personal y dejarle vivir en sus músicas fáciles, tarareables y comercialmente atractivas. Así que he pensado que ya que el sol asoma tímidamente entre tormenta y tormenta, debería darte una pequeña orientación sobre buenas canciones que están sonando en la radio (a todas horas, lo reconozco, si no, no me enteraría) y que puedo recomendar porque yo mismo las he comprado para tener una “gatera” por la que escapar cuando me pidan un descanso.
Espero que con esta concesión tu opinión de mi no caiga aún más bajo (no sé si quedan subniveles
) y que, a pesar de todo, te guste la selección. Si quieres recomendarme tú alguna, me encantaría escuchar de ti. Lee el resto de este artículo »