Els Invertebrats, de Refree

feb 18th, 2009 | By | Category: 00's, En español, Jazz, Pop

Mentalmente tengo catalogado a Refree como Nuevas músicas, aunque en sus discos, en sus canciones, se pueden encontrar referencias pop, jazz, ambient,… pero metidas en su batidora musical personal que hacen que, en este caso, Nuevas músicas no se refiera a New Age, sino literalmente a músicas nuevas. A formas de acercarse, componer, musicalizar e interpretar las creaciones de una forma que hasta esta postmodernidad de la postmodernidad no ha sido posible.

En general toda la atmósfera del disco Els Invertebrats (Los invertebrados) tiene un aire de ensoñación, de evocación que es capaz de elevarte, transportarte, volando sobre paisajes, ciudades, océanos, mientras sientes simultáneamente el calor del sol y el frio de la atmósfera… ¿aceptarías esto como una definición de la música de Refree?

Sus composiciones utilizan el lenguaje como un instrumento más, sin detenerse en la minucia de regionalismos o nacionalismos. Puedes escuchar canciones en catalán, en castellano, instrumentales… y todas llegarán por igual al corazón, sin importar si entiendes o no el idioma, porque lo que toca nuestro interior es la belleza, y nada puede impedir (y mucho menos una lengua) que la belleza artesana, modelada con mimo, con atención a los detalles, a la búsqueda de la esencia, penetre hasta el fondo inundando nuestro interior con ese calor que sólo la plenitud musical puede aportarnos.

¿Cómo puedes resistirte a canciones que ya desde su título sabes que cuentan historias que te interesan? Fíjate en “Un oficio antiguo” Refree - Els Invertebrats - Un Oficio Antiguo, “El Sant Sopar” Refree - Els Invertebrats - El Sant Sopar, “Que vivan los feos” Refree - Els Invertebrats - Que Vivan los Feos, o “Nana al niño que nació muerto” Refree - Els Invertebrats - Nana Al Nino Que Nacio Muerto… sólo por el título sabes que merecen una oportunidad.

¿Quieres referentes? puedo decirte que si te gustó La buena vida, Refree es mejor. Es un chiste fácil, lo siento. La buena vida hacen una música de una belleza suprema, dúctil, embriagadora, pero tal vez un poco uniforme. Refree te sorprende corte a corte, con instrumentaciones diferentes, cambios de ritmo, de melodía,… Como en el caso de Russian Red, reconozco que esa portada me hipnotizó, y ayudó a que probara… y me enviciara.

En defintiva, mil y una razones para recomendarte el disco Els Invertebrats de Refree. ¿No crees? Vale, vale, de nada, no tiene importancia.

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Els Invertebrats, por Refree.
9,99 € (11 canciones). Comprar: Refree - Els Invertebrats

Sobre Refree

Biografía (obsoleta) en su discográfica Acuarela
Refree es el alter ego de Raül Fernandez (ex-Corn Flakes, ex-Sitcom, líder de Élena y periodista musical), uno de los personajes más inquietos de nuestra escena independiente, que lejos de concebir esta aventura como una historia puntual, esporádica o paralela a sus muchos otros proyectos, nos entrega una obra “de autor” que supone uno de los mejores discos del pop nacional de los últimos años.

Pero antes de este su segundo trabajo para Acuarela, Refree ya tiene una breve trayectoria. En el 2002 publicó su álbum de debut, un “Quitamiedos” en el que colaboraban, entre otros, Françoiz Breut, Abel Hernández (Migala) o José Luis Aguado (Manta Ray), así como algunos de los principales músicos de la escena jazz de Barcelona. “Quitamiedos” -un elepé demasiado ambicioso o demasiado disperso según los gustos- nació y creció fuera de tiempo y de contexto, obteniendo mejores críticas fuera de nuestro país que dentro. En Francia fue elegido por la exigente revista Magic! dentro de los 20 mejores discos internacionales del año pasado, y Les Inrockuptibles destacó su espíritu lírico y preciosista. En Norteamérica, semanarios como Exclaim o fanzines de la talla de Splendid o Epitonic hablaban de su “variedad de registros”, sus influencias bien digeridas -”de Dirty Three a Friends of Dean Martinez, pasando por Ennio Morricone”, decían-, y el “soplo de aire fresco” que suponía para todos aquellos que andan ya “un poco saturados por las fronteras que el pop y el rock se imponen a sí mismos”.

El epílogo de “Quitamiedos” mostró a Refree telonando a The Zephyrs, Neil Halstead o Migala, y actuando en lugares como Portugal y Rusia, con dos conciertos en Moscú ante un público atónito que creía haber ido a ver a los “Radiohead catalanes”, como bien quedó documentado en un artículo publicado en la revista Rockdelux y en un reportaje de la televisión TV3, que desplazó sus cámaras hasta la capital rusa. Pero nada de esto nos había preparado, ni de lejos, para un disco como “Nones”, la nueva entrega de Refree.

Crítica del disco en www.lamatrona.com

Aún cuando pueda comportar apartarse de una línea clara, de una figuración de fácil consumo, Raül Fernandez es de los raros músicos de este país que escoge invariablemente el camino que le parece más interesante o excitante, menos aburrido, en coherencia con su goloso apetito musical y un talante artístico distinto. Así, las canciones contenidas en “Els invertebrats”, cuarto álbum de su alter ego Refree, bien podrían haber conformado un disco cristalino, probablemente el más Pop de toda su carrera, puesto que, esencialmente son redondas e inmediatas y tienen pegada, tersura melódica y letras a pedir de boca. Pero él prefirió alejarse de la seguridad y el confort para adentrarse en la selva.

En “Els invertebrats” Raül Fernandez apoya su voz en una formación compuesta esencialmente por Giovanni Di Domenico al piano, Manolo Cabras al contrabajo y Oriol Roca a la batería (francotiradores componentes del trío de jazz de vanguardia Sweet Cut) para, tras cinco días (con sus noches) de clausura intensiva en Bruselas, arrojar sus composiciones a un telar de hilos colgantes que se entrelazan libremente en estructuras rítmicas y armónicas mutantes, resolviéndose en nudos y desenlaces, no a la medida de la fórmula (estrofa+estribillo)x2=canción, sino de una búsqueda de explosiones a cada poco, de creaciones de momentos insólitos de armonía casi perfecta, que en seguida se derrumban provocando que empiece de nuevo la búsqueda. Si estas canciones se acercan al jazz es porque siempre andan a la caza de esa colisión nueva, esa belleza hecha de tensiones y solturas.

Pianos rotos, silbidos desafinados, acordes que se abren como huevos estrellados, equilibrismos de una voz afilada y melódica sobre temblorosas cuerdas de contrabajo como los pasos de un gigante que caminara de puntillas. Pero también alta definición en temas que caminan merced a la seguridad de una rítmica tan valiente como poco tramposa y que conceden a la voz su sitio sin usurparle protagonismo. Las canciones se desenvuelven con continuidad en un juego de raros equilibrismos que se resuelven luminosamente. Como ciempiés en contorsiones imposibles, invertebrados que caminan de forma segura e imprevisible.

De hecho, desde otro punto de vista, también hay aquí una colección de retratos, una especie de historieta de viñeta única en que se despliega un ramillete de semblanzas cotidianas de hombres, mujeres y niños (todos ellos, en uno u otro modo, invertebrados), entre la sátira amable y la caricatura, el drama y la irreversible levedad de las vidas corrientes, el amor y la muerte. Juegos y palabras en letras que entran en los asuntos de madurez tocadas a menudo por una bis dulce y cómica:Amanece en la ciudad abstracta con el recuerdo de vidas no vividas, un orgasmo se silencia en un cuarto con la ventana abierta, una dama madura su soledad infértil, un hombre asqueado de su rutina llega donde las putas tambaleándose en un vecindario que se convierte en el barco del que se autoproclama capitán, porteras en peligro de extinción hacen y dicen lo suyo, un negro en medio del atroz océano cavila, amigos reunidos comprueban que no sólo pasan años, amores de pareja quieren soñar como niños, y niños nacen muertos. Odas a la carne, a la posibilidad del placer, la belleza y el amor, y también reflexiones sobre la fugacidad, la caducidad de los cuerpos. El tiempo que a su paso, reforma y conforma, y recorre todo el disco hasta ser el Tema.

Refree alcanza con “Els Invertebrats” el cenit en su particular búsqueda hasta la fecha, logrando un ajuste insólito entre la tradición Pop y argumentos musicales más excesivos e interrogantes, combinando patrones que buscan la pequeña perfección de la canción clásica y nuevas indagaciones en campos rítmicos y armónicos. Rotundas canciones-retrato tocadas siempre por la reflexión que han preferido encontrarse con aristas y líneas de fuga multiplicadas. Belleza y vida en clave cubista.

Refree: Els invertebrats (Acuarela, 2007) por Quim García – IndyRock

Convertido en uno de los productores del momento, Raül Fernández ha encontrado el tiempo necesario, 5 días en Bruselas, para grabar las canciones que forman su último disco, Els invertebrats, y que vuelven a transportarnos al universo propio de Refree.
Un universo tranquilo y cercano. El espacio donde Fernández aborda temas cotidianos como la ciudad, las porteras, un despertar o los días en que oscurece antes. Todo ello tiene un sitio en Els invertebrats, donde entre canciónes en castellano y catalán Refree va articulando un discurso que se apoya en el acompañamiento musical del trío de jazz Sweet Cult.

Formado por Giovanni Di Domenico (piano), Manolo Cabras (contrabajo) y Oriol Roca (batería), es el conjunto que, en la mayoría de canciones, sustentan la voz de Raül Fernández. Si a eso se le suma la producción del propio Fernández tenemos el espectro sonoro por el que se pasean las canciones de Els invertebrats.

Siempre delicada. Siempre buscando el detalle. Así es su música. Esta vez con la novedad de Sweet Cult. A más de uno algunos temas le parecerán demasiado jazzísticos, pero las propuestas de Refree siempre son arriesgadas. Y eso hay que valorarlo. Quizás con unos arreglos más tradicionales hubiese conseguido más adeptos, pero entonces no se trataría de un disco, el cuarto ya, de Refree.

Completa entrevista en Muzicalia, de donde entresacamos:

¿Quién se ha encargado esta vez de la portada?
La portada la han hecho Btoy, artistas barceloneses que vienen del mundo del graffiti y aunque en España no son muy conocidos han hecho exposiciones en Berlín y se están moviendo mucho. Yo creo que los músicos tenemos suerte de contar con espacios de expresión que tienen mucha fuerza, como por ejemplo las portadas. Por eso, siempre intento que las portadas transmitan algo y estén muy cuidadas. Con el trabajo de Btoy he quedado muy satisfecho.

Página de Refree en MySpace

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