Canción: New Soul, de Yael Naïm
Ene 18th, 2008 | By Alf | Category: 00's, Alternativo, PopYa tenemos otra nueva estrella lanzada gracias a que Apple ha elegido su canción como fondo sonoro del anuncio del MacBook Air. Una canción alegre, optimista, ligera, …vaporosa, que le va que ni compuesta ad hoc al producto.
Yael Naïm en Taratata, Noviembre de 2007- “New Soul”
Yael Naïm- Piano y Voces
David Donatien- Batería
Daniel Romeo- Ukulélé y guitarra
Laurent David- Bajo
Xavier Tribolet- Teclado
Antoine Giraud- Tuba & Trombón
Sebastien Llado- Trombón

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New Soul
, de Yael Naïm,
en su disco homónimo (13 canciones y libreto digital por 9,99 sin DRM): ![]()
Como es imposible pensar que vamos a descubrir a un nuevo artista, me he dado una vuelta por el buscador y he encontrado gente que ya la escuchaba a finales del año pasado y dan buenas críticas al disco, como comenta Dayer en su blog El Historias:
…he escuchado el disco entero (que se llama también Yael Naim) y me he encontrado con otras que no están nada mal. Como Toxic o Paris. Buscando por DaleYa se debiera de poder dar con el álbum…
La propia Yael cuenta en su blog de MySpace:
YAEL NAIM es una cantante, compositora, pianista y David Donatien es un percusionista y músico. Ambos se encontraron y juntos grabaron, arreglaron y produjeron las canciones de Yael durante dos años en su propio estudio en el apartamento de de Yael.
Han dado a luz un disco con canciones hebreas e inglesas a medio camino entre el folk y el pop, con delicados arreglos y con un sonido muy íntimo y personal. También participaron en el disco buenos amigos y grandes músicos como: laurent david, yoed nir, xavier tribolet, julien feltin, y más… saldrá en el sello “TOT OU TARD” el 22 de Octubre de 2007.
(El propio David Donatien parece haber reservado una minipágina secreta para su trayectoria bajo el nombre de Yael en el propio MySpace
Por lo que he podido escuchar, me parece que Yael Naïm tiene universos realmente vecinos con otras diosas (para mi) sonoras de las que ya hemos hablado aquí, como Essi Jain, o Jessie Sykes & The Sweet Hereafter. Y más lejanamente con las mismísimas Au Revoir Simone (podría citar también a las CocoRosie, pero éstas son demasiado raras para que nadie pueda compararse con ellas
).
En el interior, como siempre, la biografía “narrada” que la propia artista ha colocado en su página web
Sobre Yael Naïm
“Es un sueño al que casi renuncié”, dice Yael Naim sobre su primer disco publicado por Tôt ou Tard. Si no hubiera encontrado al multiinstrumentista David Donatien, a quien dedicó dos años y que iluminó a la artista con sus talentos como arreglista y director, es cierto que este proyecto se habría olvidado en el fondo de un cajón. Bendecida con una voz pura y una increíble agilidad para la composición, la cantante israelí de pelo negro, ha hecho equilibrios mucho tiempo antes de triunfar con esta colección de baladas que se mueven entre el folk y el pop con frugalidad y fantasía multicolor. Si la creación de este disco fue larga y dolorosa, el nacimiento de su autora como personalidad artística parece aún más milagrosa en estos días, en el tiempo en que todo parece haber sido ya cantado o tocado. Hasta el punto en que, con Yael Naim, la música que en un tiempo fue simplemente bella ha encontrado ahora mágicamente la gracia perdida.
Nacida en 1978 en París, Yael pasó gran parte de su infancia en Ramat Hacharon, una pequeña ciudad no lejos de Tel Aviv. Sus padres tunecinos se fueron a vivir allí cuando ella tenía cuatro años. “Recuerdo que había un pequeño órgano que solía golpear con mis dedos todo el tiempo. Mi interés en el instrumento era tan evidente que un día cuando volví del colegio me encontré un piano de verdad en mi cuarto”. Siguieron diez años de conservatorio y lecciones de piano clásico. “Después de ver la película Amadeus, sólo había una cosa que quería hacer y era escribir sinfonías”. Su idilio con la música clásica rápidamente reveló otro. “En casa mi padre ponía a The Beatles y así descubrí Sgt Pepper y Abbey Road a la edad de 12. Y también así olvidé mis ambiciones hacia la música clásica.” Yael comenzó a componer canciones que la ayudaban con su timidez… Con la adolescencia descubrió su voz y trabajó su claridad escuchando a Aretha Franklin. A la edad de 18 años, habiendo encontrado un disco de Joni Mitchell se atrevió a intentar ir más allá con sus propias letras. La música nunca la abandonó y su curiosidad nunca disminuyó. En un club de jazz deTel Aviv conoció a los músicos de Winston Marsalis y realizó algunos conciertos con ellos. Incluso los dos años de servicio militar (al que están obligadas las mujeres israelíes) no detuvo su viaje musical y se las arregló para formar un grupo llamado The Anti Collision que tocaba en clubs por todo el país. “Después de todos estos años todo era un poco caótico en mi interior. Mi educación en música clásica, mi amor por el pop, el jazz, el folk… no sabía como encajarlo todo, pero sabía que quería escribir canciones”.
Fue una invitación a un concierto benéfico lo que la trajo a París en 2000 y fue lo que hizo que las cosas comenzaran a rodar. Durante el espectáculo, llamó la atención de productores y cuatro días después había firmado un contrato con EMI y tenía un disco en el horno. Su nombre comenzó a circular rápidamente una vez que el director Elie Chouraqui le pidió que hiciera el papel de Miriam (la hermanda de Moisés) en Los diez mandamiento, y después le pidieron que hiciera la banda sonora de la película Harrison’s Flowers… “Tenía dudas, pero no me arrepiento de haberlo aceptado porque fue una experiencia maravillosa durante dos años y medio”. Su primer disco, In a Man’s Womb, grabado entre Paris y Los Angeles salió finalmente en 2001. Para ella fue un fracaso, “Una gran decepción porque lo había dado todo en él. De repente perdí la confianza en mi misma y me empecé a cuestionar todo”. Así que la joven de la voz de oro se metió en un periodo de desilusión respecto a su disco, el final de una relación y y una carrera que se movía entre trabajos para sobrevivir (otro musical, Gladiator) a colaboraciones más vanguardistas (el disco Ready Made FC).
Y entonces, en 2004, se produce el encuentro con David Donatien, que estaba acompañando a un amigo común en el escenario. Percusionista indio occidental, David había dedicado los últimos 15 años a trabajar con mucha gente, desde Bernard Lavilliers al músico electrónico Junior Jack, desde Wassis Diop a Malia. Tan versátil con los instrumentos como con los géneros, se mueve desde las baterías tradicionales hasta las herramientas electrónicas. David siempre ha profesado la voluntad de no detenerse en una vocación o ritmo, sino que también se mete a arreglista. Su técnica e imaginación ha literalmente hecho que el universo musical de Yael florezca dando dirección a su música y una estética a sus canciones. Igualmente, fue David quien animó a Yael a cantar en hebreo, algo a lo que ella se había negado a si misma hasta ese momento. Su complicidad y complementariedad en los estilos es tal que ahora prefieren presentarse como grupo.
Al principio el disco se iba a centrar solamente en guitarras y voces. Pero poco a poco Yael y David construyeron la arquitectura sonora y formaron un equipo. Xavier Tribolet (batería), Laurent David (bajo), Voed Nir (cello) y Julien Feltin (guitarra eléctrica) se unieron a ellos, así como S.Husky Huskolds para las mezclas (Tom Waits, Fiona Apple, Me’Shell Ndegeocello). La instrumentación es bastante minimalista pero increiblemente colorista, con la participación de la sección de viento, el Mellotron, el cello y algo de programación electrónica.
Grabado en el piso que la joven tiene en París, las trece canciones tienen una parte de la feliz Yael (Endless Song of Happiness), de la melacólica (Paris, Lonely). Algunas, como Yashanti o Lachlom se sumergen en los sueños, otros como Baboker se bañan en la serenidad encontrada al final del día. Shelcha mira a un amoro sin futuro. La más sorprendente es sin duda la versión de Toxic de Britney Spears. Escuchar estas pequeñas maravillas probablemente podría recordarnos a viejas amigas como Tori Amos o Fiona Apple. Y aún así no se abusa tomando prestado o exagerando un sonido concreto, sino que al contrario revelan sinceridad y claridad musical absoluta.
Yael Naim - Puppet en el Festival de piano
De hecho sorprende que algo que suena conocido pueda seducir nuestros oidos con una belleza tan original y desnuda. Tal vez se deba a la predominancia del hebreo, una lengua raramente escuchada en este contexto, que se hace tan universal como el portugués criollo de Cesaria Evora. ¿O será sencillamente la frescura exhalada por esta joven que descubre en New Soul - cantada en inglés con un optimismo contagioso – que es “una nueva alma, en este mundo extraño, esperando aprender un poco”?
“Cuando era muy pequeña creía realmente que era un alma vieja reencarnada e incluso decirlo en voz alta me daba un sentimiento de superioridad sobre los demás. Pero cuando vi que me equivocaba en todo, me di cuenta de que realmente era la primera vez que estaba en la tierra y que debería ser un poco más humilde”. En Far Far, ella misma ofrece esta perspectiva, la de una niña que persigue sus sueños pero que sólo puede conseguirlos aceptando el “bello caos interior”.
Traducido de la página web de Yael Naïm
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