Artista: Nicola Piovani
Publicado el Noviembre 30th, 2006, por AlfProbablemente a la mayoría de vosotros el nombre no os dice nada… tan sólo otro nombre italiano, Sin embargo si os digo que ese nombre está íntimamente ligado a los triunfos de películas como La vida es bella (por el que le dieron el Oscar), Pinoccio o El tigre y la nieve (películas de Roberto Begnini), o de Ginger y Fred, La voz de la luna, La Intervista (películas de Federico Fellini), y otras menos conocidas como Corriendo libre, El holandés errante, La teta y la luna, Más allá del jardín, etc. y que su carrera de compositor comienza en 1970, es decir, lleva más de 35 años componiendo obras musicales (y no solo para el cine), supongo que al menos habréis levantado una ceja preguntándoos cómo es posible que un compositor pueda tener una trayectoria profesional constante durante 30 años y no ser mundialmente conocido… Ya, yo también lo pienso. Pero así es nuestra sociedad.
Si además añado mi opinión de que el cine es en realidad el mecenas medieval, que mantiene a los compositores como antaño los reyes tenían a los buenos músicos en la corte para que compusieran obras de entretenimiento, y que -siempre en mi opinión- la nueva música “clásica”, es decir, la que se estudiará dentro de 200 años como melodías eternas, se encuentran, al igual que en el caso de Mozart, Haendel, Haydn, etc. como música para escenarios (reales o virtuales), entenderéis mejor por qué hoy quiero llamar vuestra atención sobre un creador de “bandas sonoras”.
Desgraciadamente, de la iTS ha desaparecido, esperemos que momentáneamente, el disco que tenía que elegido, La Intervista. Pero aún así, os recomiendo que investiguéis el profundo lirismo y dominio de la melodía que tiene nuestro Piovaini
Hace unos diez años, en los Estados Unidos, una enciclopedia cayó en un grave error. Escribió (¿quién sabe por qué?) que Nicola Piovani era el seudónimo de Ennio Morricone, y el equívoco se ha mantenido a lo largo del tiempo, a pesar de las numerosas bandas sonoras compuestas y de las numerosas rectificaciones realizadas (incluso por parte del mismo Ennio Morricone). El día después de que la película “La vida es bella” de Roberto Begnini obtuviera el Óscar, Nicola Piovani recordaba el episodio y bromeaba: “Para mi ha sido un gran honor el hecho de ser considerado el seudónimo de un gran compositor, pero espero que el Óscar aclare para siempre que Nicola Piovani es también un hombre de carne y huesos”.
Sobre Nicola Piovani:
Nicola Piovani nació el 26 de Mayo en 1946 en Roma.. Su vocación musical es muy precoz. Empieza los estudios de piano a los nueve años y se diploma en el conservatorio Verdi de Milán en 1967. Su eclecticismo lo lleva a interesarse por las más variadas formas musicales.
Ama, sobre todo, la música de Britten, Duke Ellington, Piazzola y Bernstein, y empieza componiendo canciones. Apenas diplomado, conoce al actor y cantautor Duilio Del Prete, trabaja con él y gana un premio de la crítica por los arreglos del álbum.
Luego, conoce a Fabrizio De André y colabora en la escritura y los arreglos de dos de los álbums más bellos del cantautor: “Non all’amore non al denaro né al cielo” y “Storie d’un impiegato”. Vuelve a Roma y, en los años sucesivos (1968 y posteriores), se dedica a experiencias musicales muy variadas: toca en salas alternativas, acompaña a cantantes, compone músicas para el titerero Otello Sarzi.
El encuentro con el gran compositor griego Hadjidakis le abre nuevos horizontes: de él recibe las primeras nociones sobre la técnica de orquestación. Amplia sus intereses musicales en el cine. Con “Il segreto” de Silvano Agosti y con “En el nombre del padre” de Bellocchio empieza una afortunada actividad de compositor de bandas sonoras, y, desde el principio, se presenta como un compositor original, comparable a los grandes, como Rota, Morricone y Carpi.
En la actualidad, con 52 años, ha compuesto más de 130 bandas sonoras. Algunos de los títulos más importantes para los cuales ha trabajado son: “Good Morning Babilonia”, “La noche de San Lorenzo”, “Kaos” y “Il sole anche a mezzanotte” de los hermanos Taviani; “Ginger y Fred”, “La entrevista” y “La voz de la luna” de Fellini; “La misa ha terminado” y “Palombella rossa” de Moretti; la lista sería muy larga e incluiría directores como Monicelli, Citti, Mingozzi, Tornatore, y, naturalmente, Benigni.
Tampoco cabe olvidar sus composiciones para el teatro. En 1988 compuso una ópera para voz recitante, dos voces cantantes y orquesta, a partir de un texto de Vincenzo Cerami.
En 1989 escribió la música para la comedia musical “I sette re di Roma” de Luigi Magni con Gigi Proietti. Según su opinión: “Demasiadas bandas sonoras hacen del compositor un productor, mientras que, en el teatro, la música es, sobre todo, artesanía.”
En el 2004 recibe el premio Premio Luigi Mancinelli y una nominación al Cesar por “L’Equipier”.
En 2005 ha compuesto la banda sonora de la película de Benigni “El tigre y la nieve” y en 2006 “Fauteuils d’orchestre (Un pò per caso un pò per desiderio)” - Las sillas de la orquesta (Un poco por accidente, un poco por gusto).
Tomado de RAIonline
La web de Nicola Piovani aquí



