Álbum: El Camino, de Adriana Evans
Publicado el Abril 25th, 2007, por AlfAunque su título pueda dar lugar a equívocos, no se trata de una hispana haciendo pinitos en los EE.UU., sino a la inversa. El Camino es el tercer disco de la norteamericana de San Francisco, que, habiendo vivido una larga temporada en Brasil, ha incorporado algunos de sus sonidos a su soul alternativo. Sin embargo, sigue siendo una constante de su música los ambientes setentañeros (y por lo tanto me gusta mucho).
Aunque el principio del disco parece hacer guiños al drum’n'bass de ventanillas bajadas y música para reventar las casas de los vecinos (probablemente algo necesario para entrar en la promoción radiofónica, a la cuarta canción se deja de devaneos de moda y vuelve a su sello personal.
Si hubiera que ponerle alguna pega, sería que a veces los más de cuatro minutos de media de cada canción se hacen un poco largos… pero eso puede ser una sensación puntual y cuando llegue el verano (no dudes que se trata de un disco “caliente”) pueden ser perfectamente maravillosas.
El camino ![]()
Sobre Adriana Evans
El camino es el curioso título del nuevo álbum de Adriana Evans, cuyo amor por la música le viene de familia, porque es la hija de la cantante de jazz Mary Stalling. Adriana debutó a finales de los 90, concretamente en 1997 con un trabajo homónimo, y con un sonido totalmente setentero, naturalmente, cercano al de artistas como The Emotion, Minnie Ripperton o Jean Carne (que son algunas de sus probables influencias). En este nuevo trabajo, editado por el recomendable sello británico Expansion Records, y que ha sido considerado por la crítica como uno de los más interesantes del soul underground reciente, Adriana Evans ha contado con la coproducción de Jonathan Scott.
Tomado de AcidJazzHispano
Adriana Evans, cantante de R&B y neo soul nacida y criada en San Francisco. Es hija de Mary Stallings, una de las cantantes de jazz más representativas de su generación, habiendo trabajado con Count Basie y Dizzy Gillespie. Cuando cumplió dieciocho años se trasladó hasta Los Angeles, donde de la mano del rapero Dred Scott debutó en 1994 colaborando en su álbum “Breakin’ combs”. Tras trabajar con otros artistas, en 1997 lanzó al mercado su álbum debut “Adriana Evans”. En los últimos años ha trabajado como batería junto a artistas como Bronze.
Tomado de la Wikipedia
Adriana Evans es verdaderamente una artista única, como no se había visto desde Natalie Cole y Chaka Khan. Es la hija de la artista de jazz Mary Stallings, que cantó con Count Basie, Dizzie Gillespie y Cal Tjader. Adriana creció en Haight Ashbury y Mission District en San Francisco. Expuesta desde su infancia a los sonidos del jazz y del blues por su madre, y también a los explosivos sonidos de la música afrocubana de la cultura paterna, estaba destinada a ser una esponja musical. Su amor por el soul, rock y hip hop añadieron más a sus paisajes sonoros.
Cuando acababa de entrar en la universidad, hizo buenas migas con el rapero aspirante Dred Scott. Este encuentro le llevó a colaborar con él en su primer disco de 1994 “Breaking Combs”. Sólo un año más tarde ella y Dred escribieron y grabaron su disco homónimo para Capitol. Un terremoto político en Capitol colocaron a Adriana y el disco en RCA/Loud Records. El álbum estaba pensado para ser de alguna manera revolucionario. Fue el primero en acuñar el término “Neo Soul”. El uso de instrumentaciones en directo combinadas con el sonido clásico de las voces de Adriana pillaron a muchos desprevenidos. Cuando piensas en el panorama musical de 1995, comprendes que este disco era realmente innovador. No compartía los sonidos sintetizados ni las duplicaciones vocales que eran comunes en aquella época.
Después del lanzamiento del primer álbum, se quedó desencantada con los chanchullos de la música. Viajó por el mundo encontrando una fuente ilimitada de inspiración creativa. Pasó mucha parte de su tiempo en latinoamérica, sintiéndose cómoda en un entorno musical tan relajante y enriquecedor. Brasil se convirtió en su segunda casa tanto espiritualmente como musicalmente. Cuando volvió a los Estados Unidos comenzó a reunir lo que sería su segundo disco, “Nomadic”. Fue un proyecto que tanto ella como su viejo camarada “Dred Scott” disfrutaron creando. Es un reflejo ecléctico de su viaje musical. “Nomadic” incorpora los sonidos de la música latina, rock, soul, jazz, blues y hip hop. Refleja la variedad de las manifestaciones de la música negra en América. Adriana afirma “Los africanos vinieron a Norteamérica, suramérica y al Caribe a través del comercio de esclavos, y a través de algún tipo de magia, convirtieron el dolor en belleza. ¡Dieron al mundo su música! “Nomadic” rinde tributo a estas notables contribuciones.
Su nuevo CD, “El Camino” fusiona los sonidos familiares de su primera grabación con el crecimiento de su segundo disco. El énfasis musical de este trabajo está basado más en la tradición soul aunque mantiene los elementos eclácticos que reflejan la perspectiva única de Adriana.
Traducido de su página en la discográfica Expansion Records




