Álbum: Danza Electrika (The Electro House Experience)

Publicado el Julio 25th, 2007, por Alf

Pues parece que por fin va a llegar el verano (hasta ahora no hemos tenido más que una primavera avanzada -y si no, que se lo digan a los ingleses, con inundaciones en el mes de Julio- ya sólo falta que se nos caiga el cielo encima, ¡por Tutatis!) y vamos a tener que empezar a pensar en organizar algún Rendezvous -tal vez no tan deliciosamente locas como en la canción de Queen (¡ahora en iTunes Plus!) Queen - A Night At the Opera - Seaside Rendezvous, pero sí habrá que pensar en algo para mover el esqueleto -antes de pasar al Chill Out, se entiende (pero eso toca mañana). Y para mover el esqueleto, hay que pensar en house (no, no ése House The Global Stage Orchestra - Planet Television - Main Title Theme of "House M.D.") sino en esa evolución del techno que queda tan bien en los altavoces de los coches a altas horas de la noche y a primeras de la madrugada.

La verdad es que si no es en recopilaciones no me siento capaz de escuchar durante largo tiempo esa música, básicamente porque, aunque reconozco que tiene su mérito (man)tener a la gente entretenida durante minutos y minutos con variaciones sobre un mismo ritmo elemental (hey, ¿no es éso lo que hacía Bach?), no consiguen tocarme la fibra sensible.

Pero como me preocupa eso de la barrera generacional, la incomunicación de los jóvenes y que llegue un día en que me miren con cara de pensar que me he escapado del museo de cera, me obligo a seguir investigando esa “corriente” (aunque para mi no es que avance mucho -un recuerdo para Sapporo, que me miró con cara desencajada cuando le dije esto mismo- y me especificó que había muchos estilos diferentes y que “para nada” todas sonaban igual).

El caso es que para empezar una fiesta y no tener que estar pendiente de la siguiente canción, lo mejor es tener una recopilación de esas que la pinchas y te olvidas -hasta que alguna mujer dice que vaya rollo de música y que si no tienes algo mejor. En ese momento se te caen los planes por los suelos y tienes que improvisar algo parecido a la democracia y empezar a preguntar qué les apetece escuchar, y claro, en el fondo a la gente le da igual -o no saben de música, así que nadie dice nada concreto -bueno, sí, siempre hay alguien que pide algo de Sabina, pero ése rápidamente se va al rincón y ya no vuelve a hablar en toda la fiesta. Lo peor es que te salgan con nombres españoles, de esa pléyade de “wannabes” que sólo están para llenar los catálogos de las discográficas y que sólo se les conoce por la insistencia de su promoción. Entonces estás perdido. Por eso es bueno tener siempre una pizza cociéndose en el horno. Para poder escaparte dejando la conversación en suspenso. Normalmente te esperarán unos minutos segundos y luego volverán a sus conversaciones, con la consciencia de que no van a recordar tu fiesta por la música. Tal vez porque se acabó el hielo, o porque les tiraron encima el tinto cabezón de verano (mira que te dije que no iba a colar por mucha ginebra y canela que le echaras)… pero no por la música.

Para que todo eso ocurra, necesitas una recopilación de música house, buena, variada, que puedas defender con convicción, pero que no se coma toda la fiesta por su machaconería. Vale, ya sé que miles de veces has dicho que tal cosa no existe. Y además antes no leías este blog, así que estabas muy perdido a la hora de escoger un CD al azar /ya sé que la repulsión que te provocan los tipo “Verano Mix” “Lo Mejor del Verano”, etc. Te lo crees tan poco como yo, y eso te ha salvado hasta ahora.

El caso es que después de machacar mis neuronas intentando encontrar algo digno de recomendar, que te dé en las fiestas al menos 20 minutos de margen para poder hacer otras cosas aparte de ocuparte de la música, creo que por fin puedo presentarte algo que merece la pena. Primero porque tiene canciones realmente buenas (y no, no te pido que aceptes calamar como animal de compañía) como la del propio dúo alemán de DJs responsables de la recopilación Kaiser Souzai, la de Fridgeman, y otras varias. Segundo, también consecuencia de lo anterior, es suficientemente variada en estilos como para que siempre puedas responder al de “Cambia la música” con el contestador automático que dice “Esperamos a la siguiente y si tampoco te gusta, la quito”. Eso hará que él se olvide (la duración media es de 7 minutos por canción) y que cuando te lo vuelva a decir -porque de nuevo le han dejado solo y necesita culpar a alguien o a algo y la música es perfecta para ello- le puedas repetir lo mismo. Y tercero, porque tiene un precio asequible como para que si sólo la pones en las fiestas no te duelan las costuras de la cartera.

Espero que mi criterio no te cueste un disgusto en tu próxima fiesta veraniega. En cualquier caso, si tienes cualquier problema por haber elegido esta música, dímelo y y yo hablo con ellos. En serio. Nunca vas a quedar mal por tener algo de música de baile de este siglo… y alguna vez incluso puede hacer que parezcas un tipo “cool”. Por eso lo hago yo, ¿qué pensabas?

Danza Electrika (The Electro House Experience)

Danza Electrika, compiled by Kaiser Souzai
7,92 €. Comprar: K.S. Project - Danza Electrika



Deja un comentario