Aunque Cream duró poco más de dos años, su influencia fue inmensa, tanto durante su cumbre en el final de los 60 como en los años que siguieron a su ruptura. Cream fue el primer grupo que explotó verdaderamente la potencia del formato de trío, dejando en el proceso las bases para gran parte del blues-rock y hard rock de los 60 y 70. También fue con Cream que el guitarrista Eric Clapton se convirtió en una estrella internacional.
Los críticos revisionistas consideran que la banda estaba sobrevalorada, citando el acento que ponían los músicos en los flashes, el virtuosismo y la espectacularidad, todo a costa de gusto y enfoque.
Esto fue cierto sobretodo en sus conciertos, pero en la realidad, sus mejores grabaciones de estudio son excelentes fusiones de blues, pop y sicodelia, con una cantidad de material original superando con creces los artificiosos blues y los solos extra largos.