Hoy tenemos con nosotros a Rafael Cano, animador de Big Lazy Robot y co-autor del cortometraje de animación “Tachaaan!”, realizado en Pepe-School-Land y cuyo “teaser”, veréis a continuación:

Pero, ¿quién es Rafael Cano?.

Me llamo Rafael Cano, y aunque nací en Madrid en pleno mundial de “Naranjito”, me he criado en Sevilla.

Entre Bellas Artes y Matemáticas, me decanté por la primera. Empecé la carrera en Sevilla y terminé la especialización de Imagen y Vídeo en Barcelona.

Creo que llevo dibujando toda mi vida, muchos “Mortadelos, Spidermanes y Gokus”. A los 18 años me metí en un curso de animación tradicional en el estudio sevillano Dibus S.L., donde empecé a trabajar en el mundillo.

En Barcelona estuve casi 2 años animando en Flash para Nikodemo Animation y luego metí la cabeza en el 3D de la mano del archiconocido Daniel Martínez Lara, gracias a su escuela Pepe-School-Land. Actualmente trabajo en Big Lazy Robot a las órdenes de JJ Palomo (3DBlasphemy).

Soy un fan incondicional de las películas de James Bond, Hitchcock y Brad Bird. Bastante intenso y protestón, creo que soy un chaval con demasiada pasión por lo suyo. He empezado a dar clases de animación y Flash en Pepe-School-Land y, contra todo pronóstico, me encanta.

La primera vez que coincidimos fue en la pasada edición de Mundos Digitales, gracias al “teaser” de cortometraje de animación “Tachaaan!”, proyecto final de tus estudios en Pepe-School-Land. ¿Cómo se ha desarrollado todo el proceso de creación del corto?.

Cuando estábamos terminando el curso de animación de la escuela empezamos a barajar la posibilidad de hacer un corto. Nos había gustado tanto la filosofía de la escuela y el curso de creación de cortometrajes era tan atractivo, que nos tiramos de cabeza.

El proyecto lo comenzamos 3 personas, Carlos del Olmo, Héctor Encalado y yo mismo (Rafael Cano).

El curso duraba 5 meses, en ese tiempo teníamos que organizar todo el material de producción: guión, storyboards, diseños, modelos, riggings, fondos, texturas, etc.).

rcano_prop_tachaaan

rcano_matte_tachaaan

rcano_diseno_tachaaan

rcano_estudio_tachaaan

rcano_bg_tachaaan

rcano_atrezzo_tachaaan

rcano_2d3d_tachaaan

Carlos se encargó de modelar los personajes y los fondos. No contento con ello, se encargó de “riggear” también a los personajes (aunque también contamos con la inestimable ayuda de David Cordero para el rigging del “Hombre Bala”). Héctor se encargó de preparar el material para el render, crear un “pipeline” de trabajo que no diera problemas. Yo me encargué del diseño de los personajes, fondos, la animática y la animación del corto.

rcano_setup_moris3

rcano_setup_moris2

rcano_setup_moris1

rcano_setup_fred3

rcano_setup_fred2

rcano_setup_fred1

Al finalizar el curso, hubo un par de cambios. Héctor empezó a trabajar y tuvimos que buscar un sustituto. En la escuela encontramos a Maik (Miguel Ángel Bellod), al que se le daba bastante bien iluminar y postproducir. El otro gran cambio fue la aparición de JJ Palomo, que generosamente nos ofreció una habitación en su estudio para poder terminar el corto los tres juntitos (cosa que favoreció mucho al resultado final del proyecto). Dani y JJ nos apoyaron en todo momento.

Maik tuvo que ponerse las pilas porque había mucho trabajo atrasado con el tema de las texturas y la iluminación, y se pegó un verdadero atracón de iluminación, render y postproducción.

rcano_color_tachaaan

Para el cortometraje, era muy importante tener una buena banda sonora. Queríamos hacer un corto mudo, al estilo de los cortos de “Chuck Jones”, y queríamos que la música acompañara a los personajes durante toda la historia. Para esta tarea contamos con el grupo sevillano “Jazz de Marras” que hicieron un trabajo excepcional. Estuvieron presentes en el proyecto desde el principio y la comunicación con ellos fue muy fluida. Son muy buenos.

Una mención especial se llevan Jose Antonio García López “el Torreta” (un amigo con el que suelo trabajar mucho y que se encargó de sonorizar todo el corto y “pelearse” con los códecs y formatos), Pablo Iglesias (que nos echó un cable con el chorro de agua), y “La Pendeja” y “Rude” (que nos ayudaron mucho con la cartelería y la web).

Lo más importante de todo fue el apoyo incondicional de nuestras familias durante todo el proyecto.

¿Cuál es la fuente de inspiración para esa estética tan característica?.

Buscábamos hacer un corto que nos gustase ver. Estuvimos hablando sobre el tipo de animación que nos gustaba. Había de todo en ese “saco”, pero todos coincidimos en uno; Chuck Jones. Los cortos que más nos gustaban eran los de la Warner Bros, especialmente los que dirigió Chuck Jones.

rcano_cartel_maurice

Personajes muy expresivos con personalidades muy marcadas. Pensamos que este tipo de historias son atemporales. No dependen de las modas ni de los avances tecnológicos. Son dibujos animados con los que crecieron nuestros padres, con los que nos criamos nosotros y los que siguen viendo (50 años después) nuestros primos y sobrinos.

Éramos bastante novatos con el 3D y no queríamos abusar de la “libertad” que ofrece esta técnica. Buscábamos un proyecto que pudiésemos acabar, que no se quedara en el cajón de los cortos inacabados. Aprender a contar historias analizando los cortos que más nos motivaban. Buscábamos una forma para mezclar el 2D y el 3D.

¿Qué herramientas de software habéis empleado para su realización?.

Pues ha sido un “remix” interesante. Para modelar hemos usado 3ds Max, una vez acabados los modelos, le dábamos unas pinceladas con el “sculpt” de Blender. Las texturas y el “unwrap” se hicieron también en 3ds Max. Lo exportamos todo a Maya donde allí preparamos el Rig de los personajes y donde se animó todo el corto.

Una vez teníamos el plano acabado, hacíamos un “combine” a la animación y lo exportábamos todo de nuevo a 3ds Max por FBX y cachés (cámaras, animación, etc.). Luego iluminábamos la escena y lo procesabamos finalmente con V-Ray como motor de render.

Seguimos la filosofía de la escuela; no importa lo que hace el software, lo que importa es lo que haces tú con el software.

¿De cuánto tiempo de producción hablamos?.

Bufff. En total le echamos 17 meses de trabajo. El curso empezó el 24 de Septiembre del 2007 y el corto quedó oficialmente terminado el 14 de Febrero del 2009. Pero te desglosaré mejor los tiempos de trabajo.

Los primeros 5 meses estuvimos compaginando el curso de Creación de Cortometrajes con el trabajo del corto. En 3 meses tuvimos los personajes modelados y “riggeados”, el guión y una animática con la que poder empezar a trabajar. En Enero de 2008 comenzamos con la animación.

En Marzo acabó el curso y fue cuando JJ nos acogió en Big Lazy Robot. Allí estuvimos 6 meses de intenso trabajo, de lunes a domingo, 10 horas al día… en fin una burrada.

En Septiembre quedó terminada la parte de animación y justo coincidió que JJ necesitaba gente para formar un pequeño equipo en el estudio, así que los últimos 5 meses estuvimos compaginando el trabajo en BLR y el del corto. Por si no estaba contento con ello, tenía que compaginarlo también con mi nuevo trabajo de profesor en Pepe-School-Land.

¿Era vuestro primer cortometraje de animación?.

Para Carlos sí que ha sido su primer cortometraje. Antes de meterse en la escuela, se dedicaba a algo totalmente distinto al campo de la animación. Cerró la empresa donde trabajaba y apostó por lo que tanto tiempo libre le consumía; el 3D.

Maik sí que tiene más experiencia laboral en el mundo de la animación. Ayudó en la postproducción de algún que otro cortometraje.

Para mí este es mi tercer cortometraje. El primero fue una colaboración en el corto de Jesús Orillan “Marvin y Sam”, al que le ayudamos Santi Riscos, “el Torreta” y yo en todo lo que buenamente pudimos.

Años más tarde, y ya en Nikodemo, Santi y yo hicimos el cortometraje “Antivirus” partiendo de un cómic que hizo Santi para la facultad.

¿Qué labor ejercías en Nikodemo Animation?.

Bueno, yo entré en Nikodemo para trabajar en el diseño de personajes y la animación del largometraje de “La Crisis Carnívora”, de Pedro Rivero. También trabajé en el “Spin-off” de Cálico “Huérfanos Electrónicos”. Y uno de los últimos proyectos en los que trabajé con ellos fue una serie que salía en el programa de Buenafuente; “Clases de Trelerele”.

rcano_crisiscarnivora

En Nikodemo me encargaba de diseñar los personajes, preparar los personajes para animar (lo que sería el “rig” en Flash) y también trabajaba como animador.

rcano_huerfanoselectronicos01

rcano_huerfanoselectronicos02

¿Qué fue lo más valioso que aprendiste durante tu etapa en Nikodemo?.

En resumen, que tenía que aprender a trabajar en equipo. Con la película éramos pocas personas, mucho trabajo que hacer y poco tiempo para terminarla. Con todo el estrés salieron a flote un montón de manías que no favorecían al equipo. Pese a esto, el primer año en Nikodemo lo recuerdo con mucho cariño.

De allí he ganado grandes amigos y siempre nos prestamos encantados para ayudar o colaborar en los proyectos de todos. Nos complementábamos bastante bien y eso no es poco hoy en día.

Pero, ¿Cómo comenzó todo, cómo te iniciaste en esto de la animación?.

Yo antes de entrar en la facultad, sabía que quería dedicarme a dibujar muñecos. Vete tú a saber si fue por culpa del “Cinexín” (uno de los mejores juguetes que he tenido en mi vida) o de la cantidad de veces que vi “Alicia en el País de las Maravillas”.

En principio me centré en el cómic y la ilustración. Desde pequeño dibujaba mucho, copiaba a los mejores y no me conformaba hasta que mis “muñecos” se pareciesen a los de verdad. Pero no me encontraba del todo cómodo con el cómic. No sólo tenía que estar pendiente de que los dibujos estuviesen chulos, si no que tenía que poner mucha atención a la narrativa, y eso me frustraba bastante.

En aquella época (Internet acababa de comenzar y no todo el mundo sabía usar un ordenador para dibujar), era muy complicado aprender animación, era mucho más fácil ponerse a dibujar historietas que animarlas.

En 1º de Bellas Artes vi un cartel colgado en el aula de modelado en el que se anunciaba un curso de iniciación a la animación en el estudio Dibus S.L.. Aquel curso me cambió la vida, era justamente lo que quería y empecé a obsesionarme con la animación.

En Dibus estuve trabajando casi dos años (antes de irme para Barcelona a terminar la carrera), y allí hice de todo; intercalación, clean-up, diseño de personajes y animación. Le debo mucho a Curro (Francisco Peinado, director del cortometraje “El Príncipe de las Basuras”) porque el estudio pasó por épocas económicas muy chungas y yo seguía allí, siendo el más novato de todos.

El cambio a Barcelona me vino muy bien. Me vine con uno de mis mejores amigos, Santiago Riscos, compañero de golferías de la facultad, con el que también coincidí en Nikodemo. Y disfrutamos mucho haciendo trabajos para la facultad de Bellas Artes de Barcelona, donde el cómic y la animación no estaban tan mal vistos como en Sevilla (allí presentar un trabajo sobre animación no era muy serio, la verdad).

Al poco tiempo y gracias a tu colaboración con Jesús Orillán y su corto “Marvin y Sam”, ganasteis la primera edición de la competición de Mundos Digitales. ¿Cómo resultó la experiencia?.

La verdad es que fue una experiencia muy divertida. En la facultad éramos unos bichos raros porque no nos atraía dibujar ni pintar bodegones, ríos y puentes… Cuando vino Jesús con la idea de hacer un corto, nos tiramos de cabeza. Así surgió lo que llamamos “Digital Puppets”. Éramos un grupo que cuando todo el mundo estaba en clase pintando, nosotros estábamos en cafetería (o incluso en la propia clase) hablando del corto y creando la historia.

Con “Marvin y Sam” pagamos todas las novatadas. No sabíamos nada de cómo hacer un corto. Lo único que teníamos de referencia eran los cortos de Pixar y queríamos hacer algo así.

rcano_eyeman_tv_marvinysam

La verdad es que quedamos muy contentos con el resultado. Pero claro… ¿y ahora qué?. Si ya éramos novatos haciendo un corto, imagínate para “moverlo” por festivales. Creo que no le sacamos mucho partido.

Sólo lo mandamos a los festivales más importantes (Animadrid, ArtFutura, Mundos Digitales, etc.). Y aún así, ganamos dos premios. Premios que nos llenaron de orgullo.

El de Mundos Digitales no nos lo esperábamos. Veníamos de llevarnos un “chasco” en ArtFutura, allí inocentemente creíamos que íbamos a ganar, viajamos todos a Barcelona para el festival, y lo pasamos genial, aunque al final no ganamos “ná”.

Y con el otro premio (Creación Joven de Sevilla), nos invitaron a Valencia y a Nápoles representando el corto. Si ya tener terminado el corto era una buena recompensa, todo lo que vivimos luego gracias a él fue la bomba.

Ya en Barcelona, trabajando en Nikodemo, Santi y yo hicimos el cortometraje “Antivirus”.

rcano_antivirus1

Ya veníamos escarmentados a nivel de producción, partíamos de una idea muy chula que tuvo Santi y en poco tiempo hicimos el corto. Pero aquí volvimos a fallar en la parte de distribución. Lo intentamos mover nosotros y claro… al cuarto festival que envías, pues te cansas de enviarlo y después de los más conocidos ya no sabes dónde enviar. Con “Antivirus” tengo la “espina” de que podría haberse llevado más premios de los que se llevó finalmente. Era una historia muy buena. De todas formas con viajar a León al Festival CILE 06 y a Alemania al BitFilm Festival ya estábamos contentos.

Tras dos años en Nikodemo Animation “cambiaste de aires” y te fuiste directo a Pepe-School-Land, la escuela de animación de Daniel Martínez Lara. ¿Valoraste otras alternativas?.

La verdad es que estaba bastante estancado con lo que hacía. Me repetía mucho y no sabía qué hacer. Yo no era muy simpatizante del 3D la verdad, pero al salir de Nikodemo necesitaba un cambio y el 3D suponía un reto. Estuve barajando la posibilidad de hacer un curso de “Animation Mentor”, pero tampoco me transmitía mucha confianza el tema de que fuera online. No me sentía capaz de sentarme por mí mismo a aprender algo tan complejo como animar en 3D, necesitaba a alguien que estuviese “metiendo presión”.

Por eso pensé en Pepe-School-Land. No conocía en persona a Dani, sabía que era una eminencia en esto del 3D, había visto sus cortos, pero no habíamos hablado nunca. Teníamos conocidos en común y todas las referencias que me llegaban hablaban maravillas de él. Así que “de perdidos al río”.

Retomando el asunto de “Tachaaan!”, el corto de animación que habéis realizado en Pepe-School-Land, ¿de qué trata?, ¿cómo se planteó inicialmente?.

“Tachaaan!” narra la historia de la estrella de un circo de los años 50, Maurice, El Hombre Bala. Mauri es un tipo orgulloso y prepotente con bastante “mala uva”. En una de las suyas se tropieza con Fred, el elefante rosa del circo. Un personaje bastante tranquilo que hará perder los estribos a Maurice.

rcano_final_render

Cuando nos metimos en el curso de Creación de Cortos, todos andábamos muy flojos en una cosa; Narrativa. Lo más importante no es sólo el aspecto estético, ni la calidad de la animación. Lo más importante es la historia, y todo lo que le rodea trabaja para ella.

Utilizamos “Tachaaan!” como un ensayo. Queríamos hacer un corto de forma profesional, no pretendíamos hacer un supercorto tipo Pixar. Con “Tachaaan!” pretendíamos poner mucho cariño y cuidado en todas las fases de producción del corto. Siempre siendo honestos con nuestras capacidades y limitaciones. Lo más importante para nosotros era hacer algo que nos gustase ver, disfrutar por el camino y aprender de ello.

rcano_frame02

rcano_frame09

Conociendo nuestras virtudes como equipo, apostamos fuerte por la estética y la animación. Yo ya tenía experiencia diseñando personajes y animando, y el primer curso de la escuela me había venido bien para coger confianza en el 3D. Carlos donde más cómodo se sentía era modelando. En cuanto al guión, rigging y render estábamos más bien verdes, y ahí fue donde tuvimos más problemas.

Por otro lado, tuvimos muchísima suerte de contar con el grupo “Jazz de Marras”. Desde un principio queríamos hacer un corto mudo, con una música jazz muy del estilo de las películas de Woody Allen. Tenía un amigo del instituto, Fran Real, que tocaba en un grupo de jazz y les propuse que colaboraran con nosotros. Les vendí mucho humo y los convencí para que le dieran personalidad al corto.

La comunicación con ellos fue genial. Trabajar con ellos desde el principio le vino muy bien al proyecto. Tuvimos varios cambios de metraje que alteraron un poco el trabajo musical, pero el resultado final fue impresionante.

En una producción de la calidad técnica y artística que habéis alcanzado con “Tachaan!” no serán pocos los problemas técnicos con los que os habréis encontrado, ¿Cómo se resolvieron?.

Tuvimos bastantes problemas técnicos. Muchos de ellos fueron por ser primerizos en la materia.

Aprendimos que lo más importante si vas a trabajar con varios programas es el orden. Tenerlo todo bien ordenado te hace evita futuros problemas. Como combinábamos 3ds Max y Maya, hubo momentos caóticos, problemas con FBX, cachés, etc. También tuvimos problemas con los “rigs”, pero nada que no se pudiera solucionar.

En cualquier proyecto, por muy precavido que seas siempre surgen problemas técnicos. Pero no son los más importantes. Un problema con el software te hace perder tiempo, pero no es un motivo para no terminar un corto. Los grandes problemas que hacen que un corto no se acabe son personales. No ponerte de acuerdo con el equipo, anteponer tus gustos al de los demás, querer lucirse uno más que el resto, distintas motivaciones y finalidades, etc. Para que la cosa funcione tiene que existir un compromiso por parte de todos, y lo único que tiene importancia es el proyecto.

Una de las filosofías de la escuela de Daniel es la búsqueda constante del “feedback”. Todo es criticable, hay que buscar opiniones y contrastarlas, no quedarnos sólo con la que nos agrada. Yo personalmente soy partidario de dos teorías; discutir y las limitaciones técnicas fomentan la creatividad. Con el corto aprendí algo muy valioso. Lo importante de discutir las cosas no es que uno tenga razón o no. Lo importante es que de la discusión sale una idea mejor que la anterior y reforzada. Hay que saber sacar el orgullo de la ecuación y esto a veces es complicado.

Otro gran problema que tuvimos fue económico. Alargar el proyecto hizo que nuestras reservas económicas se agotasen y parte importante de que el corto esté terminado se lo debemos al apoyo que han hecho nuestras familias manteniéndonos en la última parte del proyecto.

¿De qué forma ha contribuido Daniel Martínez Lara, de Pepe-School-Land con este corto?.

Durante el curso fue él quien nos lo enseñó todo. Nos exigió mucho y cada semana hacíamos un “daily” para revisar problemas de narrativa con el corto, y “feedbackear” lo nuevo que hacíamos.

Una vez terminado el curso, estuvo siempre abierto a resolvernos dudas y problemas, la única condición que había era que teníamos que seguir trabajando para terminarlo lo mejor posible. En esta fase fue muy importante la aparición de JJ y su hospitalidad. Sin ellos dos el corto sería distinto, o muy probablemente no se habría acabado.

¿Habéis conseguido distribuidora para moverlo por festivales?.

Sí, Daniel nos puso en contacto con Nicolás Matji, de la productora LaFiesta PC. Nico había producido el último corto de Dani “Changes”. Y también produjo los dos cortos de “Tadeo Jones” y el próximo largometraje de Enrique Gato.

Una de las cosas que tenía pendiente era qué hacer con el corto una vez acabado. Queríamos intentar moverlo de forma profesional, buscar una distribuidora y con suerte una productora para que nos ayudara con los gastos. Apareció Nico y nos solucionó la vida. La comunicación con él ha sido excelente. Nos lo moverá Lolita Peliculitas y se ha encargado de pasar “Tachaaan!” a 35mm. ¡Genial!.

rcano_frame22

rcano_frame25

Después de varios meses de desarrollo ya lo tenéis terminado, pero no ha tenido que ser fácil compaginarlo con vuestro trabajo en Big Lazy Robot, la compañía de efectos visuales de JJ Palomo. Ahora que él no nos lee, ejem, ¿cómo es JJ como jefe? :-)

Si tuviese que definirlo con una sola palabra, diría que es generoso. Es un tío que se exige mucho, al equipo y a él primero. Sabe escuchar y por muy estúpida que pueda parecer una opinión, si ve que puede mejorar el trabajo, la sigue. No sólo tiene un nivel altísimo, si no que es muy rápido trabajando. A veces cuesta seguirle el ritmo.

¿Cuáles han sido los últimos trabajos realizados en Big Lazy Robot? ¿Qué labor has realizado en ellos?.

El último trabajo público que hemos hecho en el estudio ha sido el spot de “Saturn Evolution”.

El proyecto lo dirigió Carl Rinsch y trabajamos conjuntamente con Furia Digital.

En el estudio de Big Lazy Robot nos hemos encargado de los diseños de los robots y las texturas. Y también hemos animado la parte de la pelea del T-Rex con los dientes de sable. Yo me encargué de esa parte de la animación junto a David Cordero.

Después de este proyecto, hicimos una especie de “intro” para Warner Bros, pero creo que al final no se ha hecho público. En breve terminaremos un proyecto propio del estudio, y esperamos que dé mucho que hablar.

¿Has tenido ofertas de compañías de fuera de España o es algo que no te interesa en estos momentos, te lo has planteado?.

De momento no he tenido ninguna oferta del extranjero. Estoy bastante ilusionado con el proyecto de JJ de formar un equipo estable y me gustaría formar parte de él. Por otro lado, llevo desde Septiembre del 2008 dando clases en Pepe-School-Land y es algo que no esperaba que me fuera a gustar tanto.

Cuando me lo propuso Daniel en su día le miré un poco incrédulo. “le ha dado demasiado tiempo el sol en la cabeza”, pensé. Pero fue un reto que me alegro de haber afrontado y sobre todo, agradecer a Daniel la confianza depositada en mí.

¿Qué esperas de Tachaaan!?.

Espero que se mueva mucho, independientemente de los premios que pueda conseguir. Me gustaría que se viese en todos los festivales posibles, y que demuestre que no es necesario tener una subvención para hacer un cortometraje decente. Es un cortometraje hecho por alumnos con todas las virtudes y defectos que eso conlleva (ganas y entusiasmo por un lado y novatadas por el otro). Que cuando la gente lo vea digan “oye, si estos papanatas han hecho este corto… ¿por qué yo no?”.

De momento hemos quedado 2º Finalista en el Sicarm y también somos finalistas en la próxima edición de Mundos Digitales, a ver qué tal se nos da. Este año está la cosa reñida y hay cortos potentes, eso es buena señal.

Gracias Rafa por el tiempo que le has dedicado a esta entrevista, y suerte en el futuro.

3 Respuestas a “Rafael Cano de Big Lazy Robot y co-autor del cortometraje “Tachaaan!”, en Dimensión 2.5”
  1. josijosito dice:

    Rafa, eres un jefe!!!.

    Menudo corto os habéis sacado de la manga… con gente como vosotros en el mundillo esto se revaloriza un montón.

  2. raulpercy dice:

    Buen trabajo! mis felicitaciones!.

  3. [...] hasta las uñas de los pies. Hace no mucho daba buena cuenta de su pedazo de corto Tachaaaan! en esta entrevista. Aunque evidentemente hay que reconocer el mérito a todo el grupo creador y no sólo a él [...]

  4.  
Deja una Respuesta