El Fuego que nos quema
Publicado el April 18th, 2005, por neodata2 de Julio de 1951. San Petersgurg, Florida. Mary Hardy Reeser, preocupada por algunos retrasos en su mudanza, tomó dos comprimidos de Seconal y se fumó un cigarrillo sentada en su sillón favorito, algo habitual en ella.
Al día siguiente, su casera, Patsy Carpenter, le llevaba un telegrama acerca de la mudanza en la que estaba inmersa. Al ir a entrar en la habitación, nota que el pomo de la puerta está extremadamente caliente.
Lo que encontró dentro se convirtió en uno de los casos más conocidos de la llamada Combustión Humana Espontánea (CHE). En el sillón en el que habitualmente se sentaba, y en un radio de un metro, se encontraban restos del sillón, y cenizas dispersas, junto con fragmentos del hígado adyacente a restos de la columna vertebral, el cráneo reducido al tamaño de una pelota de tenis y un pie, intacto hasta el tobillo, aún con el zapato puesto.
En el certificado de defunción se definió la muerte como “Muerte accidental por fuego de origen desconocido”. La Policía valoró la posibilidad de que la señora Reeser quedara inconsciente por los somníferos, de forma que su cigarrillo cayera encendido sobre su ropa altamente inflamable. Ante la falta de evidencias sobre la causa de la muerte, el 7 de Julio de 1957, el jefe de Policía J.R. Reichert envió una caja con las evidencias disponibles al entonces director de la CIA, John Edgar Hoover, junto con una nota que decía: “Requerimos cualquier información o teoría que pueda explicar cómo un cuerpo humano puede ser destruido por un fuego confinado a un área tan pequeña, y dañar tan escasamente la estructura del edificio y la decoración del apartamento”.
El FBI, en su investigación hizo referencia al llamado “efecto mecha”como posible causa del fuego.
Combustión Humana Espontanea
Mateo Orfila, considerado el primer toxicólogo de la historia, dice en su “Tratado de Medicina Legal” (1847) que “El cuerpo humano puede quemarse, algunas de sus partes pueden reducirse a cenizas por una causa que no es fácil de apreciar, y que hasta ahora se ha referido a un estado particular del organismo. Este fenómeno, designado con el nombre de Combustión Espontánea, aunque es inexplicable, no puede por menos de admitirse”.
Sin embargo, Pedro Mata, en su “Tratado de Medicina Legal” en 1866, menciona la combustión humana espontánea, y dice: “Si guiados por el sentido literal de las palabras, creemos que un sujeto puede encenderse, arder y reducirse a cenizas espontáneamente sin estar en contacto con un cuerpo en ignición, en la manera de ciertos cuerpos que a la temperatura ordinaria arden, en el estado actual de la ciencia podemos asegurar que la combustión espontánea no existe… Los casos de que se habla no presentan todas las garantías necesarias para ser aceptadas por la ciencia.”
Como vemos, la polémica está servida desde hace más de 150 años.
Es difícil definir una combustión humana espontánea, pero podríamos decir que se trata de un proceso en el cual, la víctima comienza a arder de forma brusca e inesperada, y, generalmente, sin tiempo de reacción, lo que desemboca en una carbonización casi completa del cuerpo y los objetos más cercanos a la víctima, junto con la aparición de una sustancia pegajosa en el suelo, que desprende un hedor insoportable. Siempre se ha dicho que el proceso de carbonización se produce en muy corto período de tiempo (minutos o segundos). Lo difícil es poder afirmar esto con pruebas, ya que en estos casos nunca hay testigos visuales que puedan confirmarlo.
Garth Haslam es uno de los mayores expertos en CHE. Ha realizado una compilación de casos de CHE, y ha encontrado 52 casos desde el siglo XVII hasta 1982, de los cuales veinte considera que no están suficientemente documentados o que son falsos. De los casos que presentan datos comprobables, 15 han ocurrido desde 1951, pero varios de ellos son realmente sospechosos de formar parte de asesinatos que se intentan encubrir quemando los cadáveres. Es interesante comentar la clasificación de los diferentes tipos de CHE que ha observado.
TIPO 1: CASOS FATALES
Subtipo 1: combustiones clásicas
Subtipo 2: combustiones presenciadas por testigos
Subtipo 3: quemaduras selectivas
TIPO 2: CASOS NO FATALES
Subtipo 1: llamas misteriosas
Subtipo 2: quemaduras misteriosas
Subtipo 3: humo misterioso
Se han propuesto múltiples explicaciones para este fenómeno. Veremos que algunas son bastantes plausibles, mientras que la mayoría son de lo más peregrino. No voy a detenerme en analizar todas las teorías propuestas. Algunas sólo las mencionaré y en otras me detendré con más detalle.
Aunque la mayor parte de los casos conocidos de CHE parten del siglo XVII, hay algunos ejemplos en la antigüedad. Por ejemplo, Virgilio cuenta el caso de una mujer llamada Julia, de la que salió una llama a la que denominó “Ignis lambens” (el fuego que lame, aproximadamente). Tanto estos casos como los producidos en los siglos XVII y XVIII son difíciles de analizar, tanto por el factor tiempo, como por lo anecdótico de sus registros históricos. Quizás, si fuesen casos más recientes, o más documentados, podrían darse explicaciones aceptables. Actualmente, este tipo de casos permanecen inexplicados, lo que no quiere decir que sean casos genuinos de CHE.
En el siglo XVII se creía firmemente que la CHE era una especie de “castigo divino” por los excesos con el alcohol y otros “pecados” de las víctimas. También se ha propuesto que era la consecuencia de fenómenos poltergeist incendiarios, aunque estos fenómenos no suelen afectar directamente a las personas. Otros han propuesto la existencia de “personas eléctricas”, capaces de generar energía estática, que se descargaría en forma de “chispazos”, o cortocircuitos de los campos eléctricos del organismo. Esta teoría ha sido descartada por las investigaciones del profesor Robin Beach, del Instituto Politécnico Brooklin. En estos estudios, se concluye que el cuerpo humano puede soportar grandes cargas de energía estática sin sufrir daños, desechando así cualquier conexión con la CHE.
También se ha propuesto la práctica del Kundalini Yoga como una causa de combustión del cuerpo del practicante, en caso de que la persona practicante no domine ni sea consciente de las “energías” que se manejan. No niego que esto pueda ser posible, aunque me parece más que dudoso. Lo que tengo claro es que no me imagino a ninguna de las víctimas de los casos clásicos de CHE practicando yoga antes de comenzar a arder.
Algunos investigadores, como Jacques Bergier, han intentado encontrar una relación entre los casos de CHE y avistamientos O.V.N.I. en las cercanías del lugar donde se dan los casos, aunque no ha llegado a demostrarse ninguna conexión entre ambos fenómenos. Pero algunos llegan incluso más lejos, diciendo que quizás la víctima era un alien que se negaba a volver a su hogar, por lo que era fulminado. Otros han llegado a decir que las víctima de la CHE han sido personas abducidas por EBEs, y los restos encontrados son el resultado de los terribles experimentos llevados a cabo con ellos. Como comentarios en el diario sensacionalista Noticias del Mundo podrían funcionar, pero, siendo objetivos, estas últimas teorías no tienen demasiados visos de realidad.
También hay quien habló de la “Combustibilidad preternatural”, que sería una situación concreta, que hace que ciertas personas puedan estallar en llamas si se dan las condiciones adecuadas (aunque no se ha dicho cuáles son esas condiciones). Larry Arnold propuso incluso la existencia de una nueva partícula subatómica, el “pirotrón”, capaz de iniciar una reacción en cadena que vaporiza completamente un cuerpo humano, aunque, de momento, no hay signos de su existencia. Otros han querido implicar a los militares, que utilizarían armas de irradiación, como radiaciones nucleares, rayos ultrasónicos, láseres de rayos X, proyectores de microondas… Como vemos, hay teorías para todos los gustos, y, la mayoría de ellas se quedan en simples especulaciones.
Algunos investigadores han propuesto la diatermia de microondas como causa de la CHE. Me parece complicado que estas microondas puedan ser la causa de las combustiones espontáneas por varios motivos. En primer lugar, la cantidad de microondas naturales que pueden influir sobre el organismo humano, en general no son tan intensas como para producir patología aguda, de forma que, para causar algún daño orgánico, debe ser una exposición relativamente intensa y mantenida. En segundo lugar, suponiendo que las víctimas han sufrido los efectos de microondas artificiales, deberíamos conocer los efectos de dichas microondas sobre el organismo. Las microondas aplicadas sobre el organismo de una forma no controlada (aquí excluimos las utilidades médicas de la diatermia, con las que se consiguen efectos controlados) producen un aumento de calor a nivel celular, y una destrucción de las proteínas celulares. Como consecuencia fallan los sistemas reguladores enzimáticos, y se destruyen tanto la membrana celular como las organelas implicadas en la síntesis y reparación de los ácidos nucleicos. Todo esto produce una serie de disfunciones que acaban con la muerte celular. Como es evidente, la célula, una vez destruida, es incapaz de generar tal cantidad de calor, y menos aún, es incapaz de arder de forma tan agresiva.
Otra propuesta interesante es la de la investigadora Jenny Randles. Ella concluye que ciertos tipos de dieta podrían producir una combinación explosiva de compuestos químicos en el tubo digestivo. Esto no explicaría, por ejemplo, porqué sólo se dan casos de CHE en poblaciones europeas y norteamericanas, y no en las numerosas ciudades iberoamericanas que tienen una alimentación similar. Sin embargo, sí podría explicar porqué no se conocen casos de CHE en animales. De todas formas, es muy poco probable, por no decir imposible, que una persona sufra tal acúmulo de gases en su tracto gastrointestinal sin sufrir previamente ningún síntoma que le llevara a una consulta médica (dada la gran toxicidad que tiene el paso de dichos gases a la circulación sanguínea. A pesar de ser un hecho poco probable, hay algunos casos, poco documentados, en los que hay algunos fragmentos de tejidos orgánicos de la víctima esparcidos por las paredes. A este fenómeno lo han llamado explosión humana espontánea.
Personalmente creo que, más que un tipo específico de dieta, este fenómeno podría ocurrir en personas con determinadas patologías intestinales (como quizás en algunos casos de Megacolon tóxico, que consiste en una dilatación del extremo distal del colon del paciente, con alteración del nivel de conciencia y alteraciones hidroelectrolíticas, que, sin tratamiento, puede llevar a la muerte del paciente). Según esto, sería posible que una víctima de CHE, con poca movilidad, entre en estado de shock tras una patología intestinal que produce acumulación de gases y otras toxinas. Como consecuencia, la víctima es incapaz de pedir ayuda y pierde el conocimiento. Si por casualidad estaba fumando, o había una fuente de ignición cercana, puede que sus ropas prendieran fuego, comenzando el proceso de carbonización del cuerpo. Lo que veo poco probable es que el abdomen de una persona pueda estallar espontáneamente y causar una combustión del cuerpo., pero quizás si se produce una combinación de factores, sería posible que ocurriese. En fin, mientras no se produzca delante de testigos fiables, no sabremos si es realmente plausible o no.
También se ha postulado que la CHE pueda ser el resultado de un fallo masivo en los sistemas metabólicos del organismo. Se ha apuntado a un fallo en el sistema de los fosfágenos. Este sistema se basa en una molécula de creatina fosforilada. Cuando se rompe el enlace entre la creatina y el grupo fosfato, este fosfato pasa a una molécula de adenosina con dos moléculas de fosfato, para producir la adenosina trifosfato, el ATP, que es la base de la mayor parte de las reacciones enzimáticas del organismo. Por resonancia Magnética Nuclear, se ha conseguido determinar que la cantidad media de fosfágenos en un varón de 70 kg de peso con 30 kg de músculo, es tan sólo de un mol, que equivale a 10 Kcal de energía. Esta cantidad de energía, no sería suficiente para una carrera de 500 metros, y, por supuesto, no es capaz de producir calor suficiente como para iniciar una CHE. Además, como comentaré más adelante, los sistemas encargados de producir energía en el organismo funcionan en unas condiciones muy concretas de pH y temperatura, de forma que cualquier alteración de estas condiciones hace que dichos sistemas dejen de funcionar, y por tanto, dejan de producir calor, limitando mucho las posibilidades de producir una CHE.
Hay dos patologías médicas que se podrían aproximar a este fenómeno. Una es la Hipertermia maligna. La HM consiste en un trastorno hereditario, raro, que afecta al músculo esquelético. Es una cadena de procesos que finalizan con un aumento excesivo de la actividad metabólica, desencadenado por una alteración aguda delmetabolismo del calcio a nivel celular, como consecuencia de la exposición a determinados agentes anestésicos inhalados y algunos relajantes musculares utilizados en el entorno de la anestesia general. En estos casos, la temperatura del cuerpo puede aumentar hasta los 43 grados centígrados, y es habitualmente fatal sin tratamiento, por lo que este proceso es fácilmente descartable como causa de la CHE, puesto que se ve en gente muy joven, generalmente varones, con frecuentes malformaciones músculo-esqueléticas o patologías musculares, y durante la anestesia. Además, si la temperatura corporal excede los 42 grados, aproximadamente, los sistemas enzimáticos del organismo, entre ellos los destinados a la producción de energía, dejan de funcionar, con lo cual, sin esa fuente de energía, es francamente difícil que el cuerpo pueda llegar a arder.
Otro proceso de presentación similar, pero de causa diferente, es el Síndrome neuroléptico maligno, que consiste en una reacción idiosincrásica (de aparición inesperada, y de forma impredecible) caracterizada por un aumento de la temperatura corporal (hasta 42 ºC) y rigidez muscular, potencialmente mortal, debido a una disminución brusca de los niveles de dopamina, generalmente secundario a medicación antipsicótica. En mi opinión, tampoco el SNM podría llegar a producir una CHE, tanto por la presentación clínica del síndrome, como por la limitación en la producción de calor.
La teoría del líquido corrosivo se sugirió para explicar la muerte de una mujer, Magde Knight en 1943. Al parecer, mientras dormía, sintió que algo le estaba quemando la espalda, sin que hubiera restos de fuego en las sábanas, ni olor a quemado en la habitación. En el juicio, un especialista llegó a la conclusión de que la única explicación posible era un líquido corrosivo, y con esta explicación se cerró el caso. No sé a ustedes, pero a mí me resulta complicado creer que puede aparecer de la nada un líquido corrosivo, caer en la espalda de alguien que está durmiendo en su cama, que sólo afecte a su espalda, y no se encuentren restos de dicho líquido en el techo, en la cama, ni en el resto de la habitación. El problema de estos casos es que son incómodos de explicar tanto para la ciencia como para la justicia, por lo que echan mano del principio de la Navaja de Occam, con las limitaciones evidentes que esto supone en casos como la CHE.
Uno de los primeros intentos que pretendían explicar las CHE fue la propuesta de Livingstone Gearhart en 1965. Este investigador descubrió que muchos casos de CHE se habían producido cerca de “zonas calientes” de actividad geomagnética, sobre todo en relación con la actividad solar, aunque posteriormente no se han podido comprobar estos datos.
Pero desde entonces muchas han sido las teorias presentadas, y que se mereceran una segunda exposición sobre el CHE…
June 1st, 2005 at 3:40 pm
creo que es realidad no se bien los preocesos quimicos del cuerpo pero no creo que sea por castigo divino si no por la quimica de este
June 1st, 2005 at 3:42 pm
creo que esto es una realidad ya que no creo que se un castigo divino o algo parecido, por lo contrario lo quimicos que tenemos en nuestro cuerpo son grandes propagadores de calor y eso es lo que puede desencadenar una gran combustion
August 27th, 2005 at 10:47 am
La verdadera combustion humana, se realiza por un desequilibrio o apertura accidental del chakra 1, todo esto tiene que ver con el kundalini, investiguen mas sobre este tema. La famosa serpiente de fuego-kundalini- eso es todo lo misterioso, hace miles de años que el oriente sabe de esto, no hay ningun secreto, todo esta develado. solo es misterioso lo que no se sabe.
un abrazo
April 25th, 2006 at 5:31 am
Deginición de conbustión expontanea: La producida naturalmente sin la aplicación previa de un cuerpo inflamado. ¿Hata que punto esto es posible?…
May 16th, 2006 at 3:59 pm
Hola, soy Rodrigo Varela, tengo 34 años, vivo en Chacabuco, Provincia de Buenos Aires, Argentina y estoy asombrado por lo de la combustión humana. Les cuento mi vivencia personal ya que no se a quien contarle por temer a pasar por loco, pero al saber mas tengo miedo y no se a quien recurrir. Los medicos no tienenexplicación para darme y concretamente lo que me sucede es que por las noches al estar durmiendo, aumento mi temperatura al punto de generar tanto calor que quemo a mi señora y mi ropainterior queda marcada como quemada por la transpiración en las axilas y en las ingles. Siento escribir esto a quien no me conoce pero tal vez tengan una respuesta a esto que me pasa. Y viendo la seriedad del tema, realmente estoy preocupado. También pienso que esto que me pasa hace años, solo es un poco de elevación de la temperatura corporal un poco mas de lo normal y nada mas.
Bueno espero que del otro lado, alguien me responda con algo tranqilizante.
Desde ya muchas gracias.
June 8th, 2006 at 5:54 pm
La hipótesis del fuego por descarga estática
Esta hipótesis afirma que bajo ciertas circunstancias la electricidad estatica sube hasta niveles tan peligrosos en el cuerpo humano que una descarga en forma de chispa puede prender las ropas.
Un shock eléctrico estático perceptible creado al realizar ciertas actividades mide típicamente 3.000 voltios. La carga eléctrica puede subir a niveles muchos más altos dependiendo de otras condiciones tales como la humedad. Caminar por una alfombra puede crear una diferencia de potencial de 1.500 a 35.000 voltios.
Las descargas de electricidad estática pueden prender los gases de hidrocarburosen las gasolineras,y son una de las posibles causas de explosiones en las mismas que popular peroerróneamente se creen causadas por las radiaciones de los teléfonos móviles. El 70% de estos sucesos ocurrenen un clima frío y seco, que favorece la carga de electricidad estática.
August 26th, 2006 at 7:39 pm
yo creo que si esiste la conbustion humana espontanea y espero que nuca me vaya a ocurir eso a mi ni a mi familia
November 24th, 2006 at 12:09 am
en efecto creo k esto es una realidad
en sí no se muy bien las causas de la CHE pero si la creo posible ya que somos portadores de carga eléctrica y calor.
aunque también no deja de entrar la curiosidad de saber si esto puede deberse tambien a causas divinas aunque no lo creo asi
es algo muy interesante.
un abrazo
April 6th, 2007 at 5:31 pm
Es curioso… yo pensaba que como me ocurre frecuentemnte que produzco pequeñas pero fuertes chispas, pense que era común. Al principio notaba que me ocurría cada vez que bajaba del carro y pense que era el carro, hasta que empecé a darle chispazos a personas que me rozaban por casualidad. Me da miedo bajar dl carro en las estaciones de servicio de gasolina. Yo he sido una persona bastante esceptica con respecto a lo paranormal pero esto me preocupa. Todo lo que he conseguido con respecto al tema dice poco.
May 13th, 2008 at 1:08 am
me inclino mas a la teoria de los gases acumulados en el sistema dijestivo del cuerpo humano, y la estatica acumulada. Es un misterio con muchas hipotesis, teorias y ninguna prueba comprovada o vista por alguna persona en el momento de la combustion.
por esa razon siempre expulso mis gases. no quiero morir quemado de esa forma…